Dia 11.
Dejamos las rectas, vuelta a las rectas.
Dia tranquilo, porque después de salir del hotel y volver a meternos de pleno en estas enormes líneas rectas que más bien parecen pasillos en castillos sin puertas, nos encaminamos con la tranquilidad de hacer pocos kilómetros (230), la mañana nos dio un poquito de frio, (falta hacia), un poquito de lluvia (naaa) y un poquito de viento (el que faltaba para el cuento).
Ya estamos en Tallin capital da Europa Septentrional, Estonia, que fue parte de la Unión Soviética, y a bien que se nota recorriendo esta increíble y cuidada ciudad, creo que se lleva la palma de los otros países exsoviéticos de los que visite, esta es una nación completamente europea tanto por su fisionomía como pueblo, como por su bienestar que se ve en todos los lugares, seguramente ese aire también se lo da el mar, o talvez su gente pero me encanto lo poco que pude ver hoy de la ciudad vieja, que aproveché para hacer la colada tanto a la ropa que ya le di tres vueltas a las camisetas y demás, pololos incluidos, también paso por la lavadora el traje de cordura que ya no parecía de cordura, más bien parecía de un minero por lo negro del hollín de los tubos de escape, y la mala combustión que tienen todos por aquí (me refiero a la mecánica), solo falta pegar un “raneo” a la madrileña y ponerla guapa.
Quisiera dar las gracias a Aleksei Kanaichev que me vio preguntar en español y se acercó muy amable el para ser mi ángel de la guarda en esta preciosa ciudad durante un ratillo que me sirvió para tenerlo todo controlado, gente buena como él nos enseña que el mundo toda vía tiene arreglo, Dios siempre pone ese ángel cuando más lo necesitas.
Mañana cogeremos el ferry para Helsinki en Finlandia si Dios lo quiere, la cosa no esta muy bien para llegar a Cabo norte (Noruega) según nos cuentan y la experiencia de algún amigo que se tuvo que dar la vuelta hoy mismo por que no le dejaron entrar por otra frontera hacia Noruega, nosotros lo intentaremos y agotaremos todos los cauces posibles, una vez estamos aquí…¡¡vamos a dejarlo¡¡, por que venir por venir es tontería …no¡¡
PD. No podía sin dejar de decir que paseando por la ciudad vieja vi una bandera española, era de un local de cervecita malagueña según dijo el “malagueño” de Tallin, (No conocía al Meca) y comprando en el super de delante del hotel vi a unas chiquillas españolas que están haciendo el campeonato europeo de atletismo, me gusto verlo y verlas, siempre te llena ver a tus gentes lejos de casa.
Ser felices
Manuel Martin (MAMU_56)

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