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Este fin de semana pasado son de esos días que parece que siembras  en tu memoria simiente guardada durante mucho tiempo para que luego en tu cuerpo y alma se reproduzca con unas simples sonrisas que  son como frutos de temporada con abundante agua caída de los cielos y soles arropados al viento primaveral.

Quedamos en Tomelloso, centro de la comarca natural de La Mancha, Isabelita y un servidor con Meca y su señora Marian para cenar el sábado.

Por supuesto que llegar a esa localidad Manchega era también hacer un pequeño viaje con la nueva Honda que estrenábamos y serian los kilómetros ideales para ir haciéndonos  a la "flamante" montura tanto yo como Isabelita y fue mas fácil de lo que nos esperábamos, porque es dulce de conducir, suave y totalmente diferente a la gran Transalp, que era  más alta y diferente en su conducción pero que a mi particularmente me encantaba su ronroneo al andar por  cualquier camino de campo y su silueta de caballo grande.

 Como en lógico y normal en los kilómetros que hacemos Isabelita y un servidor  en cualquier ruta con los vehículos de los que disponemos la norma mas común es no tener normas a la hora de hacer kilómetros, y me explico...la ruta más cercana es aquella que haces mas kilómetros para llegar a ella, ¡¡ósea¡¡ no tenemos normas, solo kilómetros y disfrutar, así que siguiendo esto, la ruta más larga que puedes hacer hasta Tomelloso  desde San Joan de Moro suele durar 4´30 horas aproximadamente, pues la nuestra duro un poquito más del doble, ¡siiiii¡, si vierais el recorrido, más bien parecía un jeroglífico de cómo salir sin volverse loco, o que nos habíamos perdido...¡que también¡, pero eso es normal, fotos, paradas para ver un paisaje, para ver un simple pero precioso camino de pinos...las largas rectas de la Mancha  las torres de un castillo derruidas por el paso del tiempo...y más fotos y mas kilómetros y vuelta para el otro lado, me doy cuenta en muchísimas ocasiones que cuando miro el reloj de la gasolina y está en zona roja es porque hicimos mas kilómetros de los previstos hasta ese momento, pero al final, y siempre gracias a Dios, llegamos a nuestro destino, aunque en ocasiones como diría el hidalgo Don Quijote  de la Mancha en una de sus frases... Se va a la plaza del nunca, por la calle del ya voy.

 Ya en el Hotel esperábamos la llegada del Señor Francisco por más señas  conocido y reconocido como Meca, a bordo de la Honda Transalp como si a la grupa de Rocinante cabalgara y su señora esposa Marian fuera su fiel y amante Dulcinea del Toboso... los vimos desde la cuarta planta de nuestros aposentos, les llamamos y los recibimos como  hizo un corregidor al recibimiento que le hizo la villa de Sisante en esta tierra Manchega al ilustre hidalgo...luego saludos, abrazos  y besos queridos, y una vez adecentados y listos para dar una vuelta por Tomelloso, ciudad situada en la gran llanura manchega, una de las curiosidades que leí sobre esta ciudad es que hasta 1589 fue aldea de Socuéllamos; se formó por la unión de unas quinterías del sitio llamado Heredades del Tomillar, luego en 1552 se abrió el primer libro de bautismos con una población de 30 vecinos, os recomiendo visitar esta increíble zona de la mancha, muy cerquita de aquí tenéis  el  Parque Natural de las Lagunas de Ruidera en el Campo de Montiel, otra maravilla de la naturaleza de las miles que tenemos en esta España y que es el nacimiento del Rio Guadiana. Dentro de los límites del parque se encuentran también él castillo de Peñarroya, las ruinas del castillo de Rochafrida, la cueva de Montesinos donde Cervantes hizo pasar una noche a Don Quijote y la casa del Rey en el pueblo de Ruidera.

Hasta aquí fuimos el domingo a almorzar con Meca y Marian, haciendo una pequeña ruta sinuosa y bonita por la sierra de Alcaraz siguiendo el margen derecho de las lagunas, siguiendo a la Transalp  y sus movimientos de Honda buena.

Almorzamos y nos reímos  con las cosas del señor Francisco, yo como siempre serio (snif), las fotos y vuelta hasta el Pueblo de Ruidera, allí nos despedimos hasta dentro de poco si Dios quiere.  

El resumen de este fin de semana es increíblemente positivo, estar con Meca y Marian me supone una dosis de felicidad añadida a la que me da Isabelita, me gusta estar con personas sencillas y cariñosas, pero sobretodo buenas de corazón, ¡¡bonachones¡¡ como diría mi mami, me gusta rodar con ellos porque es fácil y te lo hacen sencillo, y lo principal... nos reímos, y eso mi carburador lo agradece infinitamente.

 Desde aquí gracias, mil gracias por acompañarnos este fin de semana, fueron 928 kilometros de felicidad encontrada.

Ser felices

En casa sin novedad

Manuel Martin (MAMU_56)

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