Pero yo hacía tanto tiempo que no salía con la madrileña a hacer kilómetros  "perdidos" que ya en los primeros kilómetros me doy cuenta que coger el ritmo en la carretera comarcal que voy me está costando todo un mundo, las sensaciones, el viento, los ruidos, los olores nada de todo esto distingo como antes lo hacía, la madrileña va como en sus mejores tiempo pero me siento dehubicado en un entorno que no hace mucho (o si) parecía un pájaro en su rama tranquilo y seguro por mucho que la rama se moviera.
 Los kilómetros pasaban no muy rápidos ni monótonos, y ya notaba que me estaba acoplando  medianamente bien a la madrileña por el puerto de  Montmayor a 951 metros de altura puerto de 2ª categoría y muy transitado por ciclistas, dejando atrás al 'santuario de la Cueva Santa'. el estado de la carretera es correcto, tráfico escaso y la madrileña comportándose increíblemente bien.
Ya en Sacañet perteneciente a la comarca del Alto Palancia la carretera es revirada y con un firme perfecto, a lo lejos y a lo alto veo el helicóptero de la DGT y le saludo (los tripulantes del vicho dirían y este con la vespa donde irá por aquí) faltaría más... y recuerdo que hoy es el primer día del 90 en carreteras comarcales y generales, miro el cuenta kilómetros y voy a 78 ósea que tranquilo, el día es perfecto y bajamos hasta Viver y de ahí subimos por el antiguo puerto del Ragudo precioso y silencioso a la vez que desértico serpenteamos despacio y saboreando la olvidada carretera y no conocida por muchos, me doy cuenta que voy cómodo, empiezo a sentir y descubrir nuevamente las sensaciones de la madrileña, los olores ya son distintos los colores de la montaña se presentan como paleta invernal  y ya en el alto del puerto los molinos de viento enseñan sus siluetas altas y activas con sus largas aspas que al rodar su sombra parece atraparte y soltarte en un mismo movimiento, se oye el ruido que hacen al girar una y otra vez como los gigantes del quijote haya en la mancha, ahora comprendo  al hidalgo caballero en su lucha contra el gigante, entramos en un tramo horrible de carretera/camino o como quieras llamarle a ese engendro de camino mal hecho, hasta llegar al cruce de la  N 234 archiconocida por mi porque es el camino que cojo habitualmente para ir a cualquier parte del norte de España, pasamos barracas y paramos en venta del aire  para tomar un descanso y beber un poquito de agua que  falta hacia.
Ya se ven las primeras motos que van para Manzaneda , apenas quedan 20 kilómetros y parece que hace media hora que salí de casa.
Ya en el campig, y en la concentración  poco ambiente a estas primeras horas,  se iría animando según pasaba la tarde pero como antes dije que estas concentraciones sin nieve pierden su espíritu y la motivación de ir, por la noche se hizo la tradicional hoguera y después la procesión de las antorchas en honor , respeto  y en recuerdo a esos compañeros que este y otros años nos dejaron para seguir su camino haya donde el olor a gasolina se difumina  entre rectas y curvas celestiales, subidas y bajadas de puertos donde los sentimientos de nosotros los mortales les llegan en forma de amor infinito a su recuerdo .
Terminado el acto los jóvenes como es normal se fueron de picos pardos o de cubateo como queráis decirlo, los "mayores" a la piltra, aunque más bien parecía el camarote de los hermanos March no digo cuantos éramos, pero creo recordar  que desde la mili no dormía con tanto hombre en tan pocos metros cuadrados, pero me reí y nos lo pasamos genial contando las batallitas del abuelo zapata jejejej.
Paso la noche y el domingo por la mañana era el momento clave  para ir a por la tan ansiada estrella y nunca mejor dicho de este evento, el camino de tierra que cogimos en el cruce a derechas de  los Olmos era ideal para motos de campo  aunque  por el transitaban las BMW 1200, las áfricas twin y las terreneras en general como juanillo por su casa, (aunque alguno se nota que tiene dinero pero habilidad con estas reinas poquita y mala) y por su puesto la transalp y las Vespas modernas de mis amigos Meca, Juan Carlos y  Rubén  y la madrileña que estaba como si ese fuera su elemento natural  se desenvolvía con agilidad y soltura con sus ruedas de taco (y no porque yo lo diga),  aunque el tubo de escape nos jugó una mala pasada y vi hasta una Gold Wing, eso sí pronto se dio la vuelta, también me llamo muchísimo las muchas caídas de motos autenticas camperas en un terreno que no tenia de dificultad ni un tres por ciento para esas motos, creo que sobra el dinero y faltan gente que les guste verdaderamente  la moto, que se impliquen con ellas y las conozcan, es algo que hace tiempo estoy viendo sobretodo en pruebas de muchos kilómetros como la RIDER 1000, la RODI, PENITNTES , el  DESAFIO, etc ,etc  y con cierta dificultad, no solo es tener una moto último modelo para ello hay que prepararse y hacer cursos de conducción tanto en circuitos de tierra como de asfalto para poder ir con la seguridad que no veo a muchos conductores (no me gusta la palabra MOTERO) pero creo que tenemos demasiado postureo en estas grandes y voluminosas pruebas .
Pero lo bueno de esta fue la subida por el camino de tierra mi habitad natural  cuando cojo tierra es como cuando un "guarrino" se revuelca en barro,  el día era perfecto, el camino ideal, la compañía superior ...que más se puede pedir para disfrutar con la madrileña y los amigos, llegamos al  lugar de la entrega de la estrella y con ella en la mano las fotos de rigor,  nos tomamos un cafelito y unas magdalenas y para casita que es gerundio.
Fin de semana perfecto con los buenos amigos que son la escusa real para hacer kilómetros y estar con ellos.
La vuelta a casita la hicimos por otras carreteras  y diferentes vistas dirigiéndonos a comer con Isabelita a Valencia.
Me llamo la atención dos cosas de estos poquitos kilómetros que hice este fin de semana porqué  serian al rededor de cuatrocientos y pocos, esos kilómetros para mí antes eran un simple entrenamiento normal diario y la realidad es que estaba como si me hubiesen dado una paliza, y lo otro que me llamo la atención es lo bien que la madrileña con esa nueva configuración  de asiento y deposito "extra" con baúl más centrado en el chasis se maneja con una soltura increíble (la idea la cogí del amigo Meca en la Vespirena) pero me sorprendió muchísimo  el conjunto sobre todo en carreteras reviradas y con mal asfalto, faltan algunos ajustes pero poco cambiara de la configuración actual.
Pues nada esto es todo un año más en la Estrella de Javalambre.
En casa sin novedad
Ser felices
Manuel Martin  (MAMU_56)

 

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