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Recuerdos, deseos y quereres.

Y me pregunto...Como podría  empezar a buscar letras para explicaros como viví la  X º Concentración de Clásicos de Alcollarin.

Os diría que nunca los sentimientos que embargan a una persona se pueden medir ni por cantidad, ni por peso, ni por la profundidad a la que están en tu pecho,  ¡entonces os preguntaría¡, ¿se pueden medir las emociones?, dicen que los humanos actuamos más guiados por nuestras emociones que por nuestro raciocinio y creo que esto es lo que pasó este fin de semana en la fiesta de los coches y motos de mi pueblo en la ancha y larga Extremadura, la de los contrastes, la del cielo azul y noches de cielos con millones de estrellas como luciérnagas que brillan para si cabe dar más hermosura a esa profundidad de sentimientos y emociones que embargaron a todo aquel que vio la entrega en la plaza del pueblo después de las "miguinas y el vinillo "al amigo Isidro de su "Ferrari rojo" más que un artilugio mecánico en si, en el que por él pasaron muchas generaciones como símbolo inequívoco del pueblo, para Isidro en su tiempo fueron sus piernas, sus deseos, sus inquietudes, sus anhelos, sus ilusiones, pero sobretodo su juventud, y yo diría que hasta la nuestra, nos contagiaba con sus ganas de ser uno más, nos contagiaba  sus tremendas ganas de hacer cosas, nos contagiaba sus ojos de ilusión infinita, siempre lo admire y lo sigo queriendo y admirando más allá del tiempo pasado.

Sus infinitos ojos, abiertos como platos, querían ver lo que sus oídos le decían, estaba de espaldas,  ¡creo¡ que hasta suspiró, y cuando logro darse la vuelta, primero no creyó lo que veía y segundo fue zarandearse en su silla, y millones de recuerdos le vinieron a la mente, como una aparición Mariana parecía ser, solo le falto ponerse de rodillas y dar gracias a Dios por lo que él creía un milagro...pero no querido Isidro, no,  era tu moto, aquella que sacamos de un pajar el año pasado y que durante más de 15 años estuvo olvidada, y no podíamos permitir que  terminara sus días de esa forma, tu amante amiga de sueños alcanzados y otros que se quedaron por el camino como a todo hijo de vecino, tus piernas y las nuestras en más de una ocasión, porque todo no es santo y virgen en esa moto...(mejor no revelar secretos) las fiestas y la juerga también las conoce, y la diversión por doquier en los pueblos de la contorna.

Ya la tienes, fue una promesa que te hice hace algunos años y que Dios ha querido que este año la tengas de nuevo en casa, disfrútala y no se te olvide lo que te dije...cada vez que te subas en ella, se inmensamente feliz Isidro, sé tan feliz como yo restaurándote los recuerdos del cajón que todos tenemos, y se feliz porque te lo mereces ¡¡coño¡¡.

De la concentración en si os puedo decir que fue todo un éxito y que cada año va a mas, que este con la incorporación dentro del  programa del almuerzo en la histórica plaza mayor de Trujillo una de las más bonitas e increíbles que hay en España, y que es una de las etapas de la ruta turística denominada Ruta de Isabel la Católica en Extremadura fue todo un acierto, porque esa plaza al entrar en ella parece que retrocedes años, cuando llegas aparte de sus grandes dimensiones, lo que realmente te llamará la atención es en primer plano, la iglesia de San Martín originaria del siglo XIV, Frente a la iglesia, la famosa estatua ecuestre de Pizarro realizada en bronce y con un peso de 6.500 toneladas, es el icono de Trujillo y una de las imágenes más emblemáticas de Extremadura, parte de la plaza le dan un aire a otros tiempos,

los soportales de las casas que rodean y sus gentes amables donde las haya.

el almuerzo con calidad y cantidad fue impresionante, difícil lo tendrán los próximos años para igualar tan increíble yantar como tuvimos en Trujillo.

Luego la vuelta por Herguijuela, Conquista de la Sierra, Zorita y Alcollarin, las migas con torreznos y chorizo, acompañados de un buen vinillo, la compañía siempre de la familia y los amigos, los trofeos que este año se llevo al más lejano mi primo Pruden, con un impresiónate y reluciente  Pontiac negro, se lo merecía.

 Las sorpresas y las lagrimas, que también hubieron...todo esto también forma parte de una concentración que se está afianzando cada año más en el calendario Nacional de Clásicos.

En casa sin novedad

Ser felices

Manuel Martin (MAMU_56)

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