marcas en Vall de Uxó a un buen amigo que se fue a un lugar donde todos llegaremos algún día sin equipaje, pero el seguro que estará esperándonos  con su inseparable “mono” de trabajo con una perfecta vespa para nosotros podamos recorrer los caminos del cielo, ¡tocayo, te recordaremos siempre¡. La otra salida era Retrovespa con mi amigo Victor como organizador, pero el tiempo tan lluvioso y cambiante en ese fin de semana me decía que no me pusiera en carretera (tengo experiencias malas ya en estas cosas) jejeje., así que los kilómetros de este mes fueron en salidas cortas por la ya recorrida mil veces, pero no por ello menos bella que esta provincia de Castellón, la mas septentrional de la Comunidad Valenciana y que para todos los amigos pasando el “charco”que me siguen y leen mis crónicas les quiero explicar que está situada al este de la Península Ibérica, limita con el mar Mediterráneo al este, y con las provincias de Tarragona al noreste, Teruel al oeste y Valencia al sur. Se trata de la segunda provincia más montañosa de España, y su costa recibe el nombre turístico de Costadel Azahar , una costa increíble de grandes playas, he incluso de acantilados increíbles esculpidos en montañas que acarician el mar, como queriéndolo proteger por siglos entre caricias y deseos de tener teniendo un beso como sabana de terciopelo acariciando su ser salado.

El interior es montañoso donde las estribaciones del Sistema Ibérico conforman las comarcas naturales del Maestrazgo por el norte y la Sierra de Espadán por el sur. Además, entre ambas encontramos al pico de Peñagolosa (que da nombre al macizo del mismo nombre) con 1813 m  es la segunda cima más alta de la Comunidad. Otras alturas principales son la Peña Salada (1.581 m), el Pina (1.405 m), el Encanadé (1.393 m) y la Muela de Ares (1.318 m). También la sierra de Irta es un macizo montañoso (prácticamente inalterado por la actividad humana) que se extiende paralelo a la costa durante 15 km., lo mejor de su interior son los pueblecitos con sabor a pasado tranquilo por el paso de tiempos en sus piedras, con carreteras estrechas y poco transitadas donde el rodar en Vespa es un autentico placer entre montañas arropadas por una vegetación de pinos, alcornoques, acebo, castaño, avellano, madroño y mil especies mas, una de las cosas que mas me llaman la atención son las  «neveras», edificios de piedra construidas en los siglos XVIII y XIX para almacenar nieve durante todo el año.

El clima mediterráneo propio de la provincia se caracteriza por inviernos suaves y veranos cálidos. En el interior las temperaturas suelen ser más frías, con precipitaciones en forma de nieve durante el invierno.

Creo que con esta breve explicación de este trozo de Eden en la tierra os habréis dado una pequeña idea de donde vivo y por donde disfruto de paisajes, vida y sensaciones donde el vivir en y con VESPA, es vivir dos veces esta vida.

En casa sin novedad

Ser Felices

Manuel M.  (MAMU_56)

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