El paisaje protegido de los pinares de rodeno está situado al sureste de la Sierra de Albarracín. Se trata de un impresionante conjunto formado por un extenso pinar, sobre areniscas rojas del Triásico depositadas hace más de 200 millones de años y cuyo colorido adopta matices de color vino, originado por las colonias de líquenes que se asientan sobre las rocas.

La zona protegida tiene una extensión de 3.355 ha. y transcurre entre los 1.095 m. de altitud en el barranco de Tobías hasta los 1.602 m. en el cerro de la Cruz de Montoyo. La superficie arbolada representa un setenta por ciento de la superficie total. La agrupación más importante es el pinar natural de pino rodeno, que se sitúa en la zona sobre los conglomerados y areniscas de color rojo. Otras variedades arbóreas que podemos encontrar es el pino silvestre, la encina, el enebro, la sabina negra y la sabina albar.

Los grupos de fauna más destacados de este territorio son las aves y los mamíferos. De los primeros, en el pinar habitan aves de pequeño tamaño como el chochín, el carbonero, el garrapinos, el petirrojo, el pinzón vulgar, el agateador común y el piquituerto; aves de presa como el águila calzada, el azor, el gavilán y el alcotán; y nocturnas, como el búho chico y el cárabo. En el bosque de quercíneas nos encontramos con el herrerillo común, el míto, el mirlo, el reyezuelo listado, el mosquitero, el totovía, el carbonero común y el escribano montesino entre otros. En los roquedos destaca el águila real, el halcón peregrino, el cernícalo y el búho real. En cuanto a los mamíferos puede hablarse de la ardilla, la liebre, el jabalí, el zorro y la garduña.

Este singular paraje, con sus torreones, pasillos, viseras y abrigos, fue ocupado por el hombre prehistórico. En el interior del paisaje protegido se encuentra un conjunto de arte rupestre levantino declarado recientemente Patrimonio de la Humanidad. Este arte rupestre se extiende a lo largo de la fachada mediterránea desde Cataluña a Andalucia, penetrando hacia el interior en la zona aragonesa y castellano manchega. En 1996, a iniciativa de la Comunidad Valenciana, las comunidades autónomas de Aragón, Cataluña, Valencia, Murcia, Andalucía y Castilla-La Mancha, deciden trabajar conjuntamente en la realización del expediente para la inclusión en la lista del Patrimonio Mundial de los conjuntos con pinturas rupestres del arco mediterráneo de la Península Ibérica. Presentada la propuesta en la reunión del Consejo del Patrimonio Histórico del 15 de Marzo de 1996 se decidió incoar dicho expediente. Este acuerdo supuso el inicio, para cada una de las seis comunidades, de los trabajos necesarios para la realización de la propuesta ante la UNESCO.

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Manuel M. (MAMU_56)

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