Un año mas vi a los  amigos que solo veo de año en año, un año mas las emociones  cambian y a la vez no parecen distintas, un año más los kilómetros en la isla se multiplican cada vez que quieres recorrerla, un año mas…es un año mas.

No quisiera contaros el ritual de cada año al subir al barco, por eso hoy nos trasladamos a la salida de la VI vuelta en el Iberoestar, me gusto saludar a tanta buena gente como conozco en ese trozo de tierra, también note que faltaban algunos personajes de otros años, aunque esta fuese la vuelta mas numerosa no me olvido de ellos.
Como siempre con rigor y puntualidad Mallorquina salimos hacia  Calvia, ya en las primeras estribaciones de la sierra y en el término de Andrax que está situado en el extremo suroccidental de la Sierra de Tramontana la cordillera más importante de la isla  ya se notaban las primeras señales del incendio que semanas atrás hubo por estos lugares de paz, tranquilidad, calma y sosiego en cada rincón, en cada sombra, en cada rallo de luz reflejado de ese mar amigo. Según nos adentrábamos con nuestras vespas en una carretera serpenteante y divertida rodeada de lo que antes era un vergel verde de pinos y aromas mil, ahora solo había miseria, pena y mucha rabia, por ver la desolación dejada después de una barbacoa, el paisaje me parecía como si se tratara de una isla irreal mar adentro, alejada de la corriente principal y ya sin colores azueles verdosos, sin vidas de una rica fauna inexistente entre tanta ceniza parda, mis ojos no dejaban de mirar la carretera pero la luz de la carretera ya no era la misma.  Y me preguntaba mientras veía tanta desolación, ¿puede unos momentos de placer nuestro dejar tantos años de naturaleza arrasada?,
Y cada vez que nuestras vespas nos acercaban mas al mar, la mar, la visión de lo destruido se hacia mas patente en Can Patxeca, y hasta Estellencs, prácticamente  se extendía esta herida abierta, una cicatriz en el pulmón de una isla preciosa a la nostalgia, atormentada por que su piel quedará para siempre marcada por las piedras que literalmente reventaron con el calor sofocante del incendio. Pinos entrelazados como queriéndose proteger unos a los otros ante tanta destrucción, las alambradas que delimitan la carretera con el bosque retorcidas como gerogrificos actractos en la desolación. Ese olor a humo, que se impregna en paredes de piedras, en la madera de cada tronco de árbol, te recuerda después de haberlo dejado atrás que nada volverá a ser como días atrás.
¡Tendría yo que  hacer la LXIX Vuelta a Palma¡, para ver otra vez lo verde de este lugar y creo que eso va ha ser “casi” imposible.

Pero entre tanta tristeza siempre la isla tiene balcones al mar tan bellos como la Torre des Verger o “Mirador de ses Ànimes” , con una historia tan triste como preciosa es su entorno, se que me voy a extender pero creo que os gustara, lo cuenta de esta manera el comprador Franscisco Manuel de los Herreros, en nombre del Archiduque Luis Salvador.
“Cuando el gobierno vendió las torres de la costa de Mallorca, adquirí yo la Torre del Verger por considerar que era el punto con el mejor panorama de toda la costa de Mallorca. Pero tan sólo era propiedad del gobierno la roca sobre la cual se levanta la torre y entre ésta y el camino que lleva de Banyalbufar a Estellencs se encuentra un terreno de pinar que pertenecía a un anciano de Banyalbufar por el que se debía cruzar para llegar a la torre. Me pareció necesario a toda costa comprar este terreno, pero el dueño no quería venderlo. Hice valorar el terreno por un tasador del lugar y ofrecí el triple del valor estimado. Pero todo en balde; el anciano me dijo que él había heredado el terreno de su padre y por nada quería cederlo.

Pasaron así tres años; un día el anciano fue a su campo con una hacha para podar las espesas ramas que crecían en lo bajo del tronco de los pinos; a causa de las púas de unos cardos que crecían en el suelo, rebaló, erró el pie y fue a precipitarse en el abismo dónde halló un lamentable final. Al asomarse desde aquel lugar al precipicio sobrecogedor, el recuerdo de aquella infeliz caída lo hace todavía más horrible hasta que uno inconscientemente se retira del acantilado vertiginoso. El hijo de aquel anciano creyó que aquella caída había sido un castigo por no haberme querido vender el campo; acudió a  mí rogándome con insistencia que le comprara el terreno, a lo que yo asentí.”.

Voy conociendo muchas historias a lo largo de mis viajes a este edén de luz. En Valldemossa nos dieron el bocata los amigos de la organización, tuvimos tiempo de repostar y estirar las piernas, y proseguimos camino por la zona mas bonita creo yo de esta vuelta a Palma con pueblecitos en la montaña como, Lluch, Deia con sus empinadas calles de piedra, el poeta inglés Robert Graves vivió, murió y esta enterrado en este precioso pueblecito.
 Fornalutx autodenominado el pueblo más bonito de España y a demás es uno de los pueblos más singulares, pintorescos y visitado de Mallorca, calles empedradas, estrechas y de pronunciadas pendientes reservadas únicamente a los peatones, con su típica construcción de casa de montaña mallorquina. En este pueblecito me gustaría vivir cada segundo de mis otras vidas, por que cada vez que paso por el una extraña sensación de bienestar recorre mi cuerpo, es como si ya hubiese estado en el, desde las primeras curvas que lo divisamos allá a lo lejos es como si me llamara, abriera sus brazos y me cobijara es una extraña sensación de antiguo rito, paso por sus calles camino Soller y mi mirada es un abrazo de paz, de sentirme en casa sin tener casa, de respíralo y quererlo sin conocerlo, pero este pueblecito tiene algo que me dice que le pertenezco, que formo parte de sus viejas casas, de sus viejos y acogedores rincones, me gusta que una imagen me invite a soñar, por que un sueño es el deseo de querer seguir soñando .

Y descendemos  hacia Sóller, Puerto de Pollença y parada para comer en el puerto deportivo Alcudiamar, aquí os puedo decir que la organización cada año se supera con creces y la comida en el restaurante Piero Rossi, extraordinaria y en un marco difícilmente de igualar, y este año con otro atractivo más por que el calor de otros años no apareció este.

La siguiente etapa es a mi juicio la parte dura siempre de la vuelta, por el calor sofocante de las carreteras del interior de la isla, aunque este año fue benigno con nosotros, el cansancio acumulado ya y el sol prácticamente siempre de cara hasta llegar al Arenal de Palma hacen de este trayecto complicado pero a la vez de satisfacción de poder un año mas estar aquí.
Esta parte de la isla es plana como la palma de la mano, y según nos vamos acercando al mar on su agua color turquesa por la parte suroriental de Mallorca y por la carretera PMV-6014, los acantilados de esta zona con el potente sol rojo parecen espejos de mil colores, el paisaje se compone de escabrosos acantilados intercalados de playas y pequeñas calas (algunas de difícil acceso), salpicados de viejas torres vigías ya en desusó en seis leguas de costa hasta donde la vista alcanza.

Ya en el Arenal nos espera la vuelta triunfal cual colosos llegados de un viaje al tiempo del ayer, los veraneantes, unos sentados en terrazas y otros paseando nos miran entre asombrados y perplejos, nos hacen fotos, nos graban, nos saludan y se preguntaran, ¡de donde salieron estos locos?.
Este año fue el primero que recorrimos todo el paseo y toda la playa de Palma acompañados de la policía municipal FELICIDADES al responsable de que fuera de esta manera, y que tomen nota otros ayuntamientos, por que esto si es velar por la seguridad de unos y otros, por su puesto pagada por todos.  
Luego la cena a tutiplé que diría el otro, simplemente perfecta con la compañía de los amigos, se sortearon los regalos, nos divertimos con las cosas de Tomeu, y desde aquí quiero felicitar a la organización, a todos los amigos que trabajaron para que otro año mas nos  lo pasáramos como siempre en Palma con su compañía. Este año os superasteis un poquillo mas, FELICIDADES
Una mención especial para el amigo Juango, simplemente sencillo y servicial (no se si son las palabras idóneas) como siempre para que no nos falte de nada en la Isla, Gracias Juanjo Gracias.

El domingo teníamos Isabel y yo una visita a Cala Ratjada, donde esta el Faro de Capdepera que se encuentra en ese pico cerca del cielo y la tierra, el acantilado que lo arropa majestuoso inclinado frente al Mar ante un paisaje que impone al verlo, escucharlo y olerlo, donde se ahoga el sol y despiertan las estrellas, pienso que hay paisajes que nos imponen y paisajes a los que nos imponemos y este es uno de ellos, su majestuosidad frente al infinito mar se impone mas lejos que la raya que define la mar, el mar, con el infinito azul cielo, lejos donde la tierra se hace redonda y los sueños se convierten en alas donde cada suspiro es un silencio.
Pero hasta llegar aquí habíamos quedado antes en Palma con los amigos Jerman e hijo, Andy, Jaime, pedrulo, Toni y  Nadal (Motoret) para los amigos, un autentico conocedor de los rincones mas escondidos y recónditos de la isla, y donde los caminos para el no tiene ningún secreto.
Nos llevo por el interior de la isla, por la profundidad de sus entrañas, por lugares olvidados mil veces, donde se extienden las sombras entre senderos ya olvidados, hasta el polvo que levantaban nuestras vespas desprendían olor añejo.
Y comimos todos en una placita cerca del puerto, con olor a sal, esta comida es ya “casi” un acto mas de la vuelta y el amigo Andy ya la tiene programada antes de saber si estaremos, esperemos que se haga un clásico año tras año.

Un año mas los días pasaron como por arte de vir y virloque, como suspiros susurrados al oído, y para despedirnos el día era de lluvia de verano que me calmará la sed, agua que me mojará y dejaré correr…como dice la canción.

Ser felices

En casa sin novedad

Manuel M.  (MAMU_56)

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