Cuando la hemos visto no podíamos creérnoslo… ¡Una Vespa Scrambler! Que maravillosa locura se han inventado los chicos de Butcher Garage.

Aunque parezca improbable, bajo esta original preparación que parece de juguete se esconde una Vespa PX 150 de verdad. Decididamente, solo unos profesionales de las customizaciones extremas de scooters, como los rusos de Butcher Garage, eran capaces de hacerlo.

Y por si no os habíais dado cuenta, ese SIP de la placa de dorsal, no significa que se hayan vuelto un tanto “pijos”, sino que es un guiño a los especialistas alemanes en piezas de scooters de SIP Scootershop.

Tal y como explica Alex, uno de los fundadores de Butcher Garage, “en nuestro país no podemos ir a la tienda y comprar todo lo que necesitamos. Antes solo podíamos soñar con lo que podríamos construir si tuviéramos acceso a todo el catálogo SIP, que para nosotros era como ‘la Biblia’“.

Ahora, no solo tienen que soñar con ellos, sino que sus magníficas creaciones les han llevado, desde hace 2 años, a poder colaborar y trabajar conjuntamente con algo que para ellos era una utopía.  

Sin embargo, ya llevaban demasiado tiempo trabajando en proyectos que prescindían del diseño en privilegio de la funcionalidad off-road de sus creaciones. Hasta hoy.

“Decidimos arriesgarnos y combinar las cualidades off-road con el diseño urbano, para crear una motocicleta urbana, que pudiera escapar de la ciudad”, confirma Alex.

Y como sus deseos son órdenes para ellos mismos, no tardaron nada en ponerse manos a la obra para crear esta espectacular Vespa Scrambler.

Para su creación se inspiraron en las Desert Slide de los años 60 y 70, y el nombre con el que la bautizaron, seguramente os será muy familiar: “Escape”, en honor a la película de Steve McQueen “La gran evasión”.

     

 

Ahora bien, no todo lo que veis proviene de una Vespa PX 150. Ese tanque…  ¿os resulta familiar? Aunque parece fabricado específicamente para ella, se trata del depósito de una Husqvarna de los años 70.

Para el chasis sí tuvieron que hacer un trabajo personalizado y ahora, en vez de montar la horquilla original, luce una deportiva de 12 pulgadas. Para la amortiguación trasera se decantaron por unos SIP.

El sistema de frenos también recibió una revisión completa y la palanca de cambios manual se cambió por un control de pie.

SIP también suministró un nuevo sistema de refrigeración por agua Parmakit y una bomba Malossi. El cigüeñal, el sistema de arranque, el embrague y el eje de transmisión, tampoco escaparon a sus manos.

¡Y menos mal! Porque el resultado obtenido por Butcher Garage con Escape, la Vespa Scrambler, aún nos tiene maravillados.

 

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