Nunca llueve a gusto de todos… Siendo sinceros, debemos admitir que España no es de los peores países que existen para circular en scooter todo el año, y si no, que se lo pregunten a los nórdicos o a los ingleses. Otra cosa es que no nos guste mojarnos, “tirando” de coche al mínimo chispeo. Pero es en esas circunstancias, cuando más atascos y embotellamientos hay, es cuando resulta más lógico escabullirte de ellos sobre un scooter o moto. Que en los informativos nos cuenten que ha sido un día negro con la ciudad paralizada, numerosos accidentes y hasta 3 horas en cubrir una distancia de 40 km, puede parecer surrealista. Nadie pone en entredicho que si de por sí, circulando sobre dos ruedas eres más vulnerable, no digamos bajo el agua y con el asfalto mojado: menor visibilidad, suelo deslizante, sensación de humedad, etc. Sin embargo todos los problemas de circulación en estos días tan desastrosos pueden quedar en nada si circulamos en moto o en scooter. Abogar por el sentido común, haciendo de él nuestro mejor aliado, puede ser otra fórmula.

Intensidad y cantidad de agua

Dependiendo de la mayor o menor intensidad del agua, el estado del asfalto y el agarre sobre el mismo varía considerablemente. Lo peor sucede cuando comienza a chispear y no cuando llueve fuerte. En este caso, el agua reblandece la suciedad del suelo creando una capa grasienta muy resbaladiza que puede poner en apuros a las manos más expertas. Aunque llueva mucho, el agarre es homogéneo

Distancia de seguridad

Anticiparse y prever los movimientos de los demás para que nada nos pille por sorpresa debe ser una constante en el manual del buen conductor. Por ejemplo, hay que andarse con cuidado ante ese coche que se cambia de carril sin intermitente, frente a una curva llena de hojas de árboles mojadas (escurren una barbaridad) o al pasar sobre una rejilla de ventilación (del metro, un parking, etc.)

 

Con… tacto

Puesto que circulamos bajo condiciones más críticas, todos los movimientos se ralentizan comparados con los de tiempo seco. Tienes que ser dulce y hacer un poco de “ballet”, marcando bien los pasos y sin moverte con brusquedad. En las trazadas debes inclinar lo menos posible, a fin de que la zona de contacto del neumático con el suelo sea mayor, y por tanto la evacuación del agua. Las aceleraciones igualmente deben ser suaves, las salidas de semáforos pueden ser las primeras trampas pues acelerar bruscamente sobre un paso de peatones puede hacernos perder el control sin apenas darnos cuenta.

 

Frenada y ABS

Si no sueles usar el freno trasero, vete acostumbrando. Lo ideal en estos casos es tocar el trasero primero para contener y después el delantero para detener. Confiar todo el esfuerzo en la pinza delantera es un poco arriesgado, pues se te puede ir la parte delantera al bloquear más fácilmente que del otro modo. Por otra parte, intenta no frenar en mitad de una curva, hazlo antes. El mejor truco para ello es anticiparte al giro y aminorar la velocidad para no tener que frenar, ni cambiar la dirección cuando ya estás dentro de la curva.

En días de lluvia intensa, los charcos pueden mojar en exceso los discos de freno y formar una capa líquida entre el disco y la pastilla, que actúa como lubricante. Ante una frenada imprevista, la capacidad de frenado se verá reducida notablemente. Además, las manetas tienen más recorrido y el tacto es muy esponjoso. Actuar repetidamente sobre ellas a modo de bombeador ayuda a que cojan de nuevo el tacto inicial. Aunque parezca imposible, un cambio de temperatura brusco puede hacer que se doble ligeramente el disco (por ejemplo, al pasar por charcos con los discos de frenos calientes).

La solución que más ayuda a controlar el scooter en caso de deslizamiento de la rueda es el conocido sistema antibloqueo ABS. Sin estas ayudas, sólo la destreza y la experiencia del conductor puede salvar una situación comprometida. El conocido ABS (Antilock Brake System) evita el bloqueo de las ruedas en caso de una frenada fuerte. Consta de una bomba incorporada a los circuitos del líquido de freno y de unos sensores que controlan las revoluciones de las ruedas. Si en una frenada brusca una o las dos ruedas reducen repentinamente sus revoluciones, el ABS lo detecta e interpreta que las ruedas están a punto de quedar bloqueadas sin que el vehículo se haya detenido. Esto quiere decir que el vehículo comenzará a patinar y, por lo tanto, a deslizarse sobre el suelo sin control. Para que esto no ocurra, los sensores envían una señal automática a la centralita del sistema ABS que reduce la presión realizada sobre los frenos.

 

Ciudad

Las “pirulas” de los coches son mayores cuando hay lluvia. Los atascos se multiplican y la percepción de las motos es peor debido a la menor visibilidad. Muchas lunas traseras están empañadas evitando la correcta visión de lo que hay detrás. Cuidado con las marcas viales y los pasos de cebra. La pintura plástica que los recubre patina que da gusto; si las esquivas en plan eslalon, mejor que mejor.

Charcos y aquaplanning

En ciudad, y sobre todo en carretera, puedes padecer estas temidas bolsas de agua en la calzada. Las alcantarillas pueden inundarse, dejando riadas a los pies de la acera. Lo ideal es esquivar cualquier charco, si podemos. No debemos fiarnos de su tamaño porque los pequeños pueden ser profundos. Si nos es imposible, debemos acometerlo con la moto vertical, sujetando fuerte el manillar y a una velocidad constante. Aunque nos asustemos, no frenar jamás. Durante unos segundos parecerá que flotamos, pero luego volveremos a sentir el suelo.
El resultado de sufrir aquaplaning es igual de negativo para todo tipo de vehículos. Es cierto que en motos es menos frecuente que en un coche, pero la pérdida del control de la rueda delantera o ambas a la vez garantiza, en el mayor de los casos, una caída. Cuidado con acercarnos mucho a los coches, en un momento determinado estos pueden pasar un charco y derivarnos gran cantidad de agua. Resultado: en pocos segundos nos veremos en el suelo.

Luces

Los scooter, al igual que las motos, deben ir con la luz de cruce permanentemente encendida. Revisa que no haya ninguna bombilla fundida, también en los intermitentes. Si nuestro modelo monta leds, no debemos preocuparnos

Ropa
Proteger nuestro cuerpo de las inclemencias es fundamental. Si circulamos con nuestro scooter bajo un cielo nublado, nunca está de más aprovecharnos de la mayor capacidad de carga respecto a una moto y llevar siempre unos pantalones impermeables y un chubasquero por si las moscas. Los monos de una pieza son algo más incómodos para poner y quitar rápidamente, pero garantizan una menor permeabilidad del agua. La talla deberá ser algo más grande para así poder ponérnoslos encima de la ropa de vestir.

Para ser vistos por los otros conductores, será bueno que las prendas que vistamos lleven tiras reflectantes. Con poca luz, como sucede en plena tormenta, es vital llevar prendas que nos permitan ser vistos con más antelación. En lo referente al calzado y los guantes, también hay soluciones impermeables específicas. Si buscamos algo de mayor calidad, tendremos que recurrir a fabricantes reconocidos y hacernos con prendas que tengan membrana Gore-Tex.
Otro elemento de reciente aparición pero importantísimo para los días de frío, viento, lluvia o todo a la vez, son las mantas térmicas. Disponibles para todos los scooter del mercado, estas mantas permiten que protejamos una parte importante de nuestro cuerpo de las inclemencias del tiempo: piernas y pies. Éstas no sólo permiten no mojarnos, sino que también mantienen nuestra temperatura corporal, algo que en muchos casos puede reducir nuestros reflejos.
Por último, aunque no es una prenda de equipamiento, sí es un accesorio fundamental que mejora nuestra visión. Una pantalla sobredimensionada evitará que el agua nos impacte en el casco y la chaqueta. Las hay de diferentes tamaños, lo más importante es que nunca te queden a la altura de tus ojos, siempre deberán ser o más altas o más bajas para no interferir en tu visión frontal.


Neumáticos

Si los has apurado en verano, ya es hora de cambiar. La lluvia no perdona, y ya que la anchura de los neumáticos no permite evacuar tanta agua como en las cuatro de los coches, la importancia de un buen compuesto es aún mayor. Un modelo mixto con buenos surcos es la solución. En estos casos, los scooter de rueda alta se desenvuelven mejor debido a su mayor estabilidad.
 

Vaho

La diferencia de temperatura entre el aire caliente que expulsamos al respirar y el frío del exterior hace que la pantalla del casco se empañe. Esto agobia porque pierdes la visión rápidamente, teniendo que levantar la pantalla. Para evitarlo, conviene dejarla un poco abierta para que entre el aire, recurrir a un pin-lock o a un cubre-nariz. El pin-lock es una pantalla pequeña con borde de silicona que se adhiere a la cara interior de la pantalla del casco, creando una cámara de aire sellada para evitar que surja el vaho. Por su parte, un cubre-nariz impide que el aire que expulsamos por la nariz impacte contra la pantalla, lo que siempre provoca que la pantalla se empañe. La suma de ambos elementos minimizará mucho el vaho. Lo ideal es usar una pantalla clara, dejando las ahumadas/tintadas para el verano ya que la luminosidad con agua desciende muchísimo. Ojo también con el vaho de los retrovisores, al entrar en un túnel en mu fácil que se empañen rapidísimo.

 

Articulo  editado  de   Soymotero14 octubre 2014 - por Javier Pérez Rubio, fotoAgencia

 

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